El ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, reconoció ayer que fue un “error” haber contratado directamente a la empresa de la hermana del presidente Ricardo Martinelli, para suministrar las camisas de trabajo que usan los miembros del Gobierno.
Aseguró que se suspenderá la transacción con la compañía; no obstante, insistió que, en opinión del Gobierno, “no se ha cometido ningún acto ilegal”.
Mientras el ministro de la Presidencia reconocía el error, el Zar anticorrupción, Fernando Núñez Fábrega, defendió la contratación al señalar que “cualquier familiar de los funcionarios de Gobierno puede participar en las licitaciones del Estado, porque no está prohibido en la Constitución”.