"No podemos partir de un punto extremo", esa fue la expresión del ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, al ser abordado sobre la petición de los grupos sindicalistas que marchan esta tarde.
Así como el Gobierno no puede iniciar diciendo que a la Ley no se le va a hacer ninguna modificación, los opositores tampoco deben exigir la abolición total. Según el ministro la idea es que de las conversaciones que se emprenden surja un consenso.
Papadimitriu considera que si dichas agrupaciones se mantienen bajo la consigna "o derogas o guerra" el Gobierno no tiene nada que dialogar.
Explicó que la nueva resolución que planteó el Ejecutivo atiende la solicitud de un diálogo amplio, donde no se sientan exclusiones. Por tal razón decidieron enviar al proyecto de ley a la Asamblea nuevamente y añadir ese enunciado.