Una parada en el sector de las Cumbres, que está muy cerca de la Policlínica de la Caja de Seguro Social, no reúne las condiciones para ofrecer comodidad a los usuarios del servicio de transporte público.
Por el peso de los autobuses se forman huecos que se llenan de agua en tiempos de lluvia. Además de los malabares para abordar el transporte, los ciudadanos tienen que moverse en un área dominada por el lodo, el que les ensucia los zapatos y hasta el vestido. Por si fuera poco, los alrededores están llenos de basura.