El presidente de la República, Rircardo Martinelli, echó por tierra las endebles acusaciones realizadas por los polémicos empresarios italiano, Valter Lavítola y Mauroc Velocci. Aseguró que que montaron una trama para “chantajearlo” cuando se negó a avanzar con la construcción de las cárceles y, que decidió la suspensión del proyecto porque se trataba “de una atraco al erario panameño”.
Sentado junto a una verdadera montaña de archivos, el mandatario respondió una por una y con precisión las preguntas a las que fue sometido, y de esta forma, dejó dejó en claro su intención de despejar cualquier duda acerca de la absurda operación montada por los italianos.
El mandatario aseguró que sí se dio la conversación entre Velocci, su hijo Ricardo Martinelli Linares y Lavítola, la cual fue grabada y forma parte de un trama. En ese sentido, reveló que esa conversación fue parte de un "seteo" que estaban haciendo los italianos para al final chantajearlo a través de su hijo y eso está en el expediente.
Además, cuestionó que al periódico La Prensa por no publicar las respuestas que brindó Claudio Fagiano, en un principio el representante de una de las empresas socias de Svemark en Panamá. Por ello, el Presidente reclamó a aquellos que “publicaron mentiras que tengan la misma nobleza para retractarse”.
Martinelli aseguró que sí se dio la conversación entre Mauro Velocci, su hijo Ricardo Martinelli Linares y Valter Lavítola, la cual fue grabada y forma parte de un trama. Reveló que esa conversación fue parte de un "seteo" que estaban haciendo los italianos para al final chantajearlo a través de su hijo y eso está en el expediente.
Martinelli aseguró que sí se dio la conversación entre Mauro Velocci, su hijo Ricardo Martinelli Linares y Valter Lavítola, la cual fue grabada y forma parte de un trama. Reveló que esa conversación fue parte de un "seteo" que estaban haciendo los italianos para al final chantajearlo a través de su hijo y eso está en el expediente.