LA QUIEBRA del Parlamento Centroamericano (PARLACEN) es una muestra de que esta entidad es un "refugio dorado de ex presidentes y políticos desprestigiados", afirmó el presidente de Cambio Democrático (CD), Ricardo Martinelli.
Explicó que el PARLACEN no produce ningún beneficio a los países que lo integran, ya que las decisiones que surjan de allí no son obligatorias y el mantenimiento de esta institución le cuesta al pueblo panameños millones de dólares al año que podrían reinvertirse en educación y salud.
Advirtió que CD, como gobierno, daría los pasos para retirar a Panamá del Parlamento, como lo hizo Costa Rica hace años. Lamentó el bochorno internacional que empaña la imagen del país por causa de un representante del Partido Revolucionario Democrático (PRD), que fungía como presidente del PALACEN. Y aparentemente derrochó el dinero del Estado destinado para el mantenimiento de las instalaciones de esta entidad.
Por su parte, la ex presidenta y diputada de este organismo, Mireya Moscoso defendió el papel del Parlamento. Señaló que en el PARLACEN los diputados toman decisiones muy buenas e importantes para los países de la región.