Con todo y que el hospital Santo Tomás recibió más de 400 mil dólares procedentes de las asignaciones globales de la Presidencia de la Repúblicas, conocida como partida discrecional, el recurso no fue suficiente para controlar la crisis que vive esta instalación de salud por la falta de insumos y medicamentos.
Al revelarse, el uso de la partida, en el segundo trimestre del año, se observa que para dotar de insumos al principal hospital público del país, se destinaron 412 mil 329 dólares.
Pero la carencia continuó, lo que llevó a los medicos especialistas a amenazar con paralizar los servicios, el pasado mes de agosto, si no se agilizaban las compras y se le daba mayores recursos al hospital, ya que atribuyen que gran parte de la crisis se deció a mala gestión administrativa.