“En Panamá las personas votan por aquel candidato que les paga una soda, el tanque de gas, les regala hojas de zinc o les da una bolsa de comida”. De esta forma, los dirigentes de los denominados “sectores populares” cuestionan el clientelismo existente en Panamá, implementado por algunos partidos políticos vigentes.
Olmedo Beluche, quien falló en el intento de inscribir el Partido Alternativa Popular (PAP), manifestó que en Panamá no valen las propuestas, sino los ofrecimientos.
Históricamente, y desde los inicios de la República, grupos “populares” han intentado calar en la vida política panameña, sin conseguir prevalecer. Tal vez porque se ha acostumbrado a los votantes a elegir a sus líderes basándose en el carisma y los beneficios que estos les puedan brindar a corto plazo.
Para muchos, impera el clientelismo, el padrinazgo, escasea la lealtad y la identificación partidista.
Esto no significa que no haya colectivos políticos fundados, liderados y organizados por facciones populares del país, dejaron claro quienes han intentado mantener un partido de izquierda en Panamá.
Pero, ¿qué ha sido de estas propuestas políticas sociales?, ¿será que sus líderes no han sabido ganarse la aceptación de los electores?
El Partido Socialista, instaurado en 1933 por Demetrio Porras, representó durante una década el sentir social y popular de los panameños. La falta de recursos económicos y de organización, a lo interno del Partido Socialista, lo hizo desaparecer.
Cuenta el docente investigador, Enrique Rascón, que este colectivo se caracterizó por ser un movimiento político centrado en un solo líder.
Rascón añadió que estamos viendo a los partidos pequeños fusionarse con los colectivos que tratan de sacar adherentes no fundamentados en una ideología propia, mas todos se caracterizan por la personalidad del líder que tienen.
Para el investigador, las características que se están dando en los partidos populares en formación surgen a raíz de las necesidades de los más necesitados; pero les falta más recorrido, experiencia, líderes con vocación para hacer creer a la gran masa de la población sobre las propuestas.
Olmedo Beluche, del PAP, expresó que la principal traba que enfrenta un partido de izquierda es el actual Código Electoral. Para Beluche, la ley electoral es la más antidemocrática de todas, pues exige el 4% de firmas de adherentes del total de votos emitidos en la última contienda.
De igual manera, Priscila Vásquez, secretaria general del Partido de las Trabajadoras de Panamá, considera que la Ley Electoral que rige nuestro país es antidemocrática.
“En este momento, de acuerdo a la elección anterior, se necesitan inscribir alrededor de 66 mil personas, de manera que el TE encarga al partido en formación, de todos los gastos que acarrea el período de inscripción”.
Vásquez expresó que la población está cansada de lo mismo y ven en los partidos populares de izquierda una alternativa. “A pesar de la propaganda adversa que se hace, la gente conoce; somos los luchadores de todos los días, algo distinto habrá que hacer para recuperar el país”, concluyó.
Organización.
El magistrado del TE, Eduardo Valdés Escoffery, dijo que la posibilidad de que un partido popular logre inscribirse, dependerá de cómo se organicen y proyecten su imagen a la población.
Sobre el mismo asunto, Gerardo Solís, presidente del TE, estimó que el futuro de un partido político popular recae en la elección de los votantes.
“Muy pocos eligen inscribirse en un partido de corte de izquierda, y al momento de elegir candidatos, no los escogen, y el colectivo se extingue”, valoró.
Solís está a favor de que se les dé la oportunidad y de dar todas las opciones de inscribir nuevos colectivos.
“Creo, como magistrado del TE, que esto enriquece las ideas políticas y hace reflexionar a los diferentes grupos sobre para dónde van y qué quieren”, acotó.
Propuesta.
El secretario general del Frente Amplio por la Democracia (FAD), Genaro López, dijo que están haciendo un esfuerzo, que los panameños deben apoyar, a fin de adecentar el país.
López expresó que están seguros del apoyo de los panameños a su propuesta, la cual consideró una alternativa a los partidos políticos tradicionales que están en descomposición.
La dirigencia del FAD iniciará el período de inscripción en agosto próximo.