Nación

Pasaron las elecciones, ¿Y ahora qué?


A pocos días de culminado el proceso electoral, la mayoría de los ciudadanos tiene sus esperanzas cifradas en que el próximo gobierno de Mireya Moscoso ofrezca soluciones a las necesidades sociales, especialmente al desempleo, cuyo porcentaje a marzo del presente año alcanza el 13.1%, asfixiando la situación económica de las familias panameñas.
¿Qué espera el electorado?
ARTURO VERGARA
Espero que la nueva presidenta haga un buen gobierno en beneficio del pueblo, porque hicieron muchas promesas, sobretodo para erradicar el desempleo y la pobreza existente en el país. Tanto la oposición como el gobierno entrante deben trabajar con el afán de dar respuestas sociales.
ADAN FERNANDEZ
Deseo que el ganador haga algo por el país, y los que perdieron se incorporen a hacer algo también. No deseamos problemas sino un país conciliado, donde todos trabajen por el desarrollo.
ADRIANA MEDINA
Espero que hagan buenas cosas y trabajen realmente por el pueblo. Ojalá que con el cambio de gobierno se den soluciones y trabajo para la gente.
RICARDO BLADMAN
Las nuevas autoridades deben ofrecer trabajo a los cientos de desempleados. Cada día más jóvenes se gradúan de los colegios secundarios y universidades y no cuentan con trabajo. Tenemos las esperanzas de que se llenen las expectativas en materia laboral.
RAFAEL TEJADA
Espero que se respeten las actuales reglas del juego y profundicen la democracia que se está consolidando. Deben respetar las condiciones de los empleados públicos y conciliar todas las fuerzas vivas. El principal aporte que harán al país es mejorar las condiciones sociales de los panameños.
ILIAN ROJAS
Ojalá que el próximo gobierno mejore las condiciones de trabajo y ofrezca viviendas más dignas a los panameños.
ESTHER QUINTERO
No espero nada bueno porque no será Mireya Moscoso la que gobernará sino quienes están detrás de ella. Lo primero es el desempleo y sacarán a los empleados públicos para meter a su gente.
GOBERNABILIDAD
Al parecer las expectativas que hay en torno al primer año de gobierno de Mireya Moscoso, es que no será nada fácil y que todo dependerá del poder que tenga para conciliar con todos las fuerzas vivas del país, especialmente los grupos que la adversan políticamente.
Tendrá una Asamblea Legislativa conformada con una mayoría opositora: 34 legisladores del Partido Revolucionario Democrático (PRD), 4 de Solidaridad y 3 del Liberal Nacional, y 6 curules de Acción Opositora que también anunció que será una oposición constructiva, 5 del Partido Demócrata Cristiano y 1 de Renovación Civilista.
La Alianza Unión Por Panamá solamente logró 24 curules, 19 de ellas corresponden al Partido Arnulfista, 3 al MOLIRENA y 2 de Cambio Democrático.
El panorama, para la líder arnulfista se vislumbra cada vez más sombrío y más aún con las recientes diferencias surgidas con el presidente saliente, Ernesto Pérez Balladares, ante la posibilidad de instalar una Constituyente.
Para el investigador de mercado, Jaime Porcell, la gobernabilidad no será nada fácil para la nueva presidenta, porque su mayor respaldo lo tiene en aquellos grupos sin voz ni beligerancia que muy pocas veces están dispuestos a manifestarse en las calles.
Indicó que la alianza de Unión por Panamá tiene la posibilidad de buscar nuevos colectivos políticos que la respalden y lograr el apoyo para los proyectos importantes de su política de gobierno.
Sostuvo que de la sensatez de los panameños depende la posibilidad de que el país siga progresando por los mejores senderos.
"Hay que buscar el bienestar del país primero y no satisfacer el deseo de la clase política", recalcó Porcell.
Indicó que debe establecerse un equipo de gobierno conciliador donde exista un balance entre la juventud y la experiencia, y dejar a un lado el "espíritu guerrero" que ha caracterizado al Partido Arnulfista.
"En este momento esta característica podría entorpecer las funciones gubernamentales, y así como el PRD ha podido vender su imagen de cambio, el Partido Arnulfista también tiene que pasar por una metamorfosis", recomendó el analista político.
Detalló que el PA deberá someterse a cambios y buscar asesoría de especialistas para transformarse y mejorar su imagen ante el público.
Pronosticó que la futura administración de Mireya Moscoso se caracterizará por un neoliberalismo en retroceso sobre todo en materia de privatización y una gran sensibilidad social en beneficio de las mayorías.
Se darán ajustes con las Instituciones Financieras Internacionales (IFIS) en materia económica como revisión de la política arancelaria y el discurso populista tomará vida.
De igual forma piensa el sociólogo, Raúl Leis, quien planteó que Mireya Moscoso y los partidos que la adversan tienen la responsabilidad de poner el bienestar de la nación por encima de la política.
"A Mireya le espera un año difícil, pero depende de ella y de quienes la adversan que se pueda ofrecer el gobierno productivo que tanto anhela el pueblo", destacó Leis.
ACTITUD ELECTORAL
De acuerdo al sociólogo Leis, el electorado ha caído en una actitud de receso y pausa que pasará después del 1° de septiembre cuando se instale el nuevo gobierno.
Este electorado espera un gobierno sensitivo que resuelva las necesidades sociales esperadas durante mucho tiempo.
Al analizar el resultado de las elecciones consideró que se dio un voto "cruzado" donde las personas no seleccionaron todos los candidatos de un partido sino aquellos de su mayor preferencia.
Tanto Purcell, Leis como Marco Gandásegui del Centro de Estudios Latinoamericanos (CELA), señalaron que el fenómeno de la reelección que favoreció a varios legisladores en especial a los oficialistas se debió al manejo de las partidas circuitales.
Manifestaron que las partidas circuitales ayudaron a los candidatos porque al ofrecer respuestas a la población, estos respondieron con el voto positivo.
Mientras que en la candidatura presidencial, el pueblo prefirió votar por la gente que conoce y le negó el voto al candidato novel en política que se identificaba con el continuismo de Ernesto Pérez Balladares.
Otro fenómeno que provocó este resultado fue la decepción por las reformas económicas aprobadas cuyos resultados no llegaron a los sectores marginados del país, que vieron sus frustraciones crecer durante los cinco años de gobierno perredista.
Sobre los eternos candidatos que siempre se postulan en las contiendas electorales, pero no logran el triunfo, consideraron que tienen "mucha voluntad" y tal vez debido a la insistencia algún día obtengan un puesto de elección popular.
"Los eternos candidatos no es un fenómeno malo porque en América Latina se han dado casos de figuras que luego de varios intentos alcanzan la presidencia", explicó Leis.
Los políticos son como los boxeadores pueden perder una pelea pero no el combate, porque seguirán participando en otras.
Apuntó que el voto del electorado puede cambiar porque todo depende de las circunstancias y propuestas que sean presentadas en determinado momento por los candidatos.
Para Leis, la mayoría de los seguidores de los candidatos derrotados aceptan el resultado de las elecciones e inician otra etapa de su vida, pero en algunos se siente el resentimiento por el fracaso.
Añadió que pocos asumen la postura de disgusto y dejan de participar en la vida pública, al igual que un reducido número está dispuesto a colaborar con el desarrollo del país.
Los analistas recomendaron cambios al sistema político, que favoreció en cierto punto a los partidos tradicionales, el PRD y Arnulfista, porque gana aquel que tiene la mayoría relativa y no absoluta.
Este fenómeno se refleja cuando el Partido Revolucionario Democrático que sólo tiene la tercera parte del electorado es capaz de ganar la mayoría de las curules en la Asamblea Legislativa.
Hay un problema en el sistema de residuos y cocientes a la hora de contar los votos para definir las curules, y en algunas ocasiones no se favorece a los candidatos que realmente fueron los más votados.
De acuerdo a Gandásegui, será la primera vez en la historia de Panamá que se intentará gobernar con un partido en la Presidencia y otro mayoritario dominando en el Organo Legislativo.
Aunque no es imposible para la gobernabilidad será una experiencia interesante para el sistema democrático panameño que todavía está consolidándose.
CONSTITUYENTE
Políticos tanto de Unión Por Panamá como de la alianza Nueva Nación, que liderizó Martín Torrijos, están hablando de reformas constitucionales para acomodar las normas para lograr una "cohabitación" en el país.
Uno de los mayores críticos a la posibilidad de instalar una Asamblea Constituyente es el mandatario Ernesto Pérez Balladares, porque según él la medida no respeta la voluntad popular expresada el pasado 2 de mayo.
Tanto Leis como Purcell manifestaron su apoyo a la creación de una Asamblea Constituyente como mecanismo para darle al país una nueva Constitución.
"Quizás no es el momento adecuado para pensar en una Constituyente, pero es un mecanismo democrático que se puede dar", destacaron.
Pero con estos planteamientos no está de acuerdo, Marco Gandásegui, quien aseguró que una Constituyente no es para hacer reformas constitucionales sino para convocar a un nuevo orden político.
"Si se quiere hacer un nuevo Estado se convoca una Constituyente", sostuvo el sociólogo.
A juicio de Gandásegui, la medida no sería beneficiosa para Moscoso, quien debe preocuparse principalmente por lograr la concertación entre todos los diferentes sectores.
Lograr la gobernabilidad, promover una nueva política social y administrar adecuadamente el Canal de Panamá serán los principales retos que enfrentará la presidenta electa, Mireya Moscoso.
Los politólogos pronosticaron que en la esfera política aparecerán nuevos colectivos ante la desaparición de Renovación Civilista, MORENA, Liberal, Nacionalista Popular y Papa Egoró.
El país seguirá evolucionando políticamente porque es la naturaleza de Panamá y quizás los partidos beligerantes de hoy no lo serán dentro de cinco años. Porque en política cualquier cosa puede pasar.
Lo cierto es que Moscoso pasará a la historia como la primera mujer panameña y la tercera en América Latina que ocupará la Presidencia de la República.
La líder concretizará el sueño de miles de generaciones que lucharon por administrar sin fuerzas foráneas el Canal de Panamá y frustró el sueño del hijo del general Omar Torrijos, Martín Torrijos, quien aspiraba a tener el honor de recibir la vía acuática el próximo 31 de diciembre.
Este honor lo tendrá Moscoso, quien deberá convertirlo en su principal reto porque tendrá que demostrarle al mundo entero que Panamá es capaz de administrar la vía con eficiencia y seguridad.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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