A JOSÉ Miranda cuando se le pregunta sobre la construcción del puente en Las 500, San Miguelito, mira hacia el cielo y se sonríe.
Él, al igual que cientos de personas del sector, están a la espera de que las autoridades los ayuden para la construcción del anhelado puente peatonal, que ayudaría a salvar vidas, pero parece que están perdiendo la fe.
Panamá América comprobó que las personas están obligadas a cruzar cuatro paños, (dos hacia la ciudad y dos hacia las afueras) cada vez que necesitan salir y lo más lamentable es que niños de la Escuela Severino Hernández se juegan la vida a diario en ese punto.
Sobre esta situación, a José nadie le echa cuentos. En 45 años de vivir en el área ha visto y oído de aproximadamente nueve personas que han muerto en el intento por cruzar la peligrosa vía, aunque hizo la salvedad de que hay más casos que se le escapan.
Con lágrimas en los ojos recordó como su primo Luis Castillo murió atropellado por un vehículo cuando cruzaba con su pequeña hija. La pérdida de ese ser querido le marcó la vida.
"Gracias a Dios que no le pasó nada a la niña, porque la quitaron rápidamente de la calles. El auto que lo atropelló viajaba a alta velocidad", dijo.
Randal, quien está en sexto grado de la Escuela Severino Hernández, debe cruzar los cuatro paños solo, ya que está en el turno de la tarde.
Su madre Patricia Gordón, cada vez que él sale lo encomienda a Dios, para que nada le pase y se lo devuelva sano y salvó.
"Por qué hay que esperar las desgracias para actuar de forma diligente. No entiendo eso, no sé que es lo que le pasa a las autoridades que cuando hay un muerto aparecen", cuestionó molesta Gordón.
Ella confesó que tiene mucho miedo, ya que los autos por el área conducen a alta velocidad, además se trata de una curva, lo que empeora la situación cuando llueve.
"Ojalá no ocurra otra en este punto donde niños, mujeres y ancianos deben jugarse la vida en el cruce de 4 paños", sostuvo otro de los moradores de Las 500.
Un morador contó a este diario que un sargento jubilado de la Policía Nacional perdió la vida cuando cruzaba la calle para comprar unos cigarrillos.
Igualmente una adolescente de 16 años fue atropellada mientras se dirigía al colegio a dar clases. Cruzar la calle fue su boleto a la muerte.
Paso de la muerte en Las 500
Las vidas se seguirán perdiendo si las autoridades no actúan pronto.