Si pudiesen elegir su futuro tal vez muchos de ellos vivirían una vida diferente. Pero la triste realidad es otra, ya que deben someterse a la responsabilidad de sus progenitores quienes ni siquiera han aprendido a llevar la propia.
Y es que el problema de la paternidad responsable en el país alcanza niveles alarmantes ya que, según cifras oficiales más de 32 mil niños no son registrados al momento de su nacimiento, de acuerdo a lo que reveló la ministra de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia Alba Tejada de Rolla, en un seminario sobre paternidad y maternidad responsables organizado en un hotel local con la intervención de expertos de la CEPAL.
Si bien el país tiene el marco legal y social que garantiza el derecho de filiación, lo cierto es que no hay la sensibilización sobre la responsabilidad de traer un niño al mundo y el cumplimiento de los deberes económicos, morales y culturales.
Ante esta situación cuyo incremento preocupa a las autoridades, el Ministerio realizó ayer un taller de sensibilización sobre la paternidad responsable, con el objeto de identificar estrategias de acción en los sectores público y social, a fin de promover la transformación de las relaciones de los padres con sus hijos e hijas.
Alma Patricia Piñones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), fue clara en señalar que lo que se busca es concientizar a las personas sobre el tema para que comprendan qué significa la paternidad, las implicaciones y repercusiones que tiene el no ejercerla de manera responsable.
La especialista, que también labora para el Fondo de Población de las Naciones Unidas, dijo que éste es un problema que está generando consecuencias lamentables en nuestros niños y jóvenes.
Al igual que toda Latinoamérica, Panamá enfrenta esa realidad por la grave situación de la paternidad que afecta a muchos niños desamparados con efectos negativos en su desarrollo, con riesgos psico-sociales, tales como la delincuencia, drogadicción, abuso de menores, maltrato, deserción escolar y otras secuelas negativas de convivencia.
Remarcó que la paternidad implica una gama de responsabilidades que son desconocidas o incumplidas por las personas y que toca dimensiones muy complicadas. Está constituida de una serie de elementos que van desde el marco legal, y que avanzan a lo económico, lo afectivo, la crianza, la educación hasta la disciplina, pero para lograr un cambio en este patrón de irresponsabilidad es necesario modificar una serie de estructuras sociales y culturales incluso que se dan antes de ser padres.
De acuerdo a las normas vigentes, la paternidad y maternidad responsable empieza desde el instante en que la pareja decide tener familia. Pero como señaló la experta, lo grave es cuántas personas toman la decisión de tener familia. Normalmente esto ocurre porque falló el método anticonceptivo, porque no se utilizó, y muchas veces ni siquiera es motivo de una decisión.
La paternidad y maternidad responsables, no es otra cosa que el cumplimiento de todas las obligaciones de ambos progenitores, es decir, respecto a sus hijos e hijas como son: la atención alimentaria, la salud, la crianza, la educación y principalmente la atención en el aspecto emocional y afectivo, obligaciones que deben ser ejercidas conjuntamente de manera solidaria y responsable.
En lo referente al marco jurídico éste es encuadrado por la Constitución . Complemetando el marco constitucional, el Código de Familia en todo sus normas establece la paternidad y maternidad responsables, tocando aspectos tales como la filiación que es el vinculo jurídico de parentesco por consanguinidad o adopción y la patria potestad entre otros aspectos.
La legisladora y defensora de los derechos de la mujer, Teresita Yániz de Arias, recomendó ayer a las niñas y jóvenes adolescentes del país, posponer su vida sexual, para evitar así repercusiones negativas en su futuro.
Precisó que el tema del embarazo precoz, es uno de los más graves problemas sociales que el país tiene, en el que se han llegado a detectar a niñas de 10 años embarazadas, ocasionados en la mayoría de los casos por jóvenes mayores de edad y adultos.
De acuerdo con Arias, según cifras del Hospital Santo Tomás del año pasado, uno de cada cinco niños que nació en ese centro hospitalario, era hijo de una adolescente, situación que conlleva diversos problemas para las niñas y adolescentes como la interrupción de sus estudios.
Las declaraciones de Arias se dieron durante el lanzamiento de la campaña para la Prevención del Embarazo en la Adolescencia, organizada por la Caja de Seguro Social.
Arias fue la proponente de la recién creada ley que buscaba que la CSS diera atención médica a aquellas menores adolescentes embarazadas.
El espíritu de la ley, sostuvo Arias, no es solamente brindarle a las niñas y a las adolescentes una atención durante el embarazo y el parto, sino también ayudar a prevenir esos embarazos y que la niña sepa que hay un momento de hacer uso de la sexualidad en una forma plena.
Para la legisladora, a las niñas y adolescentes hay que darles una perspectiva de que la vida sexual tiene su momento, que es buena, que es grata y que presenta mucha satisfacción a las personas que entran a ella con responsabilidad y con compromiso.
"Cuando ese inicio de las relaciones sexuales se hacen a destiempo hay repercusiones como la del embarazo precoz y hay un precio que se paga como las restricciones de tener más oportunidades en un futuro", destacó.