El peligro está latente en las calles y avenidas del distrito capital de Panamá, ya que los peatones corren el riesgo de ser atropellados, debido a la falta de conciencia.
Panamá América observó cómo un grupo de ciudadanos en la calle J, en el corregimiento de Santa Ana no utilizan las aceras, a pesar de que existen en el lugar.
Los transeúntes insisten en caminar por plena vía, sin importarles su propia vida, pues pueden ser arrollados por los automóviles.