Las 500 mil firmas que respaldan la creación de la "Asamblea Nacional Constituyente" serán entregadas el próximo 10 de noviembre a la presidenta, Mireya Moscoso para que haga el llamado oficial a un plebiscito, informó ayer el constitucionalista Miguel Antonio Bernal.
Bernal señaló que se pretende efectuar un cabildo abierto en la provincia de Los Santos para hacer entrega formal de las 500 mil firmas que respaldan el llamado a la Constituyente.
Sostuvo que cada día aumenta más la simpatía y clamor del pueblo panameño por conformar la Asamblea Constituyente y crear un gobierno de verdadera participación ciudadana.
Detalló que a lo largo del país se han formado comités para apoyar la creación de esta alternativa, y pedir la convocatoria a un plebiscito para que el pueblo sea quien decida.
"Este es un proceso donde el pueblo tiene la última palabra y quien debe decidir si se convoca a un referéndum y si quiere la Constituyente", acotó Bernal.
Puntualizó que esta iniciativa es la forma menos traumática, más segura y pacífica para introducir cambios en el comportamiento político del país, y dotar al pueblo de instituciones más democráticas y menos represivas.
Argumentó que se crearán los mecanismos para acabar con los problemas de desempleo y hambre que tanto agobian al país.
Recalcó que con esta vía se impedirá que 71 individuos en la Asamblea, tres en el Tribunal Electoral, dos en la Corte Suprema de Justicia y dos en el Ministerio Público sigan haciendo y deshaciendo con este país.
"Este es el plan que garantiza la participación de la ciudadanía y la consulta popular a toda escala y quienes se oponen son los que están acostumbrados al secretismo y lucrar en la Asamblea Legislativa", enfatizó Bernal.
Sentenció que con la Constituyente se acabará con quienes pretenden crear el caos en el país y no dejar gobernar a Mireya Moscoso.
Bernal dijo que los poderes que tendrá la Constituyente dependerá de lo que decida el pueblo y así como la abolición de los otros órganos del Estado.
La creación de una Constituyente para redactar una nueva Constitución Nacional ha sido rechazada por el presidente de la República, Ernesto Pérez Balladares y miembros del actual gobierno.