El diputado Pedro Miguel González, quien preside hasta hoy la Asamblea Nacional, advirtió que si los Estados Unidos actúa en su contra a su salida de la presidencia de este Organo del Estado, violaría la soberanía panameña.
Dijo esperar que los norteamericanos entiendan que las circunstancias políticas han cambiado, por lo que "deben respetar a Panamá en su soberanía jurídica como nosotros respetamos sus fallos judiciales".
González es considerado prófugo de la justicia estadounidense, tras vinculársele con la muerte del sargento puertorriqueño-estadounidense, Zak Hernández, durante una emboscada en 1992 en Colón.
Esta situación lo mantuvo por dos años y medio en la clandestinidad, hasta que fue declarado inocente por la justicia local.
Aunque afirmó que está "preparado para defenderse de cualquiera, incluidos caza-fortunas" que quieran entregarlo a los Estados Unidos, no quiso entrar en detalles de su método de defensa.