El viaje que inicia hoy a Panamá el presidente de Taiwán, Ma Ying-jeou, para asistir a la toma de posesión del presidente Ricardo Martinelli, recibió solo críticas matizadas de Pekín, que no desea empañar la relación pragmática que impulsa a ambos lados del estrecho de Formosa.
El líder del partido Kuomintang, visitará también Nicaragua y se propuso tras llegar al poder en mayo de 2008, como China, insertar pragmatismo en los contactos congelando la llamada "diplomacia del cheque" si Pekín dejaba de aislar internacionalmente a la isla.
La gira de Ma, segunda a la región en un mes para fortalecer lazos con aliados, iba a incluir Honduras, pero el viaje fue anulado hoy por el golpe que acabó con el mandato de Manuel Zelaya.
Aunque durante el fin de semana un portavoz oficial dijo que China se opone con firmeza a los contactos oficiales con Taiwán, no parece que vaya a elevar el tono como en anteriores ocasiones.
Los tres países centroamericanos forman parte de un total de 23 aliados diplomáticos en todo el mundo de Taiwán, a quien China acusó siempre de ganárselos "a golpe de chequera".
"Taiwán también apuesta por una relación pragmática, centrada en el avance de los vínculos económicos y considerando a China como su principal socio comercial y cliente", dijeron hoy a Efe fuentes diplomáticas en Pekín.
Con 171 aliados diplomáticos, e inmersa en el último año en la política de atracción de la isla, China no parece responder a intenciones expresadas por el propio presidente electo de Panamá o de El Salvador, Mauricio Funes, quien antes de asumir el poder el 1 de junio habló de la posibilidad de cambiar de aliado chino.
La paralización de conversaciones con Panamá sobre el marco adecuado (las relaciones económicas originaron ya una balanza comercial por 5.000 millones de dólares en 2008), y cuando estaban muy avanzadas, puede ser ejemplo significativo de que la prioridad para China es Taiwán, concluyeron.
A la zona libre del Canal de Panamá (donde el grupo Hutchinson de Hong Kong opera dos puertos) llegan masivamente productos chinos para ser distribuídos a la región, con protestas de países que incluso llevaron el caso a la Organización Mundial de Comercio.
Aún sin relaciones diplomáticas, Pekín aprovecha las ventajas comerciales que ofrece Panamá, con oficinas de grandes instituciones como el Banco de Desarrollo de China o la petrolera Sinopec.
En su escala en Hawai hacia Panamá, Ma se reunirá con la gobernadora Linda Lingle, gesto que parece de aprobación por Washington a la reducción de la tensión con China.