Jorge Gamboa Arosemena, ex director de Salud de San Miguelito hizo la advertencia cuando fue informado del caso por Panamá América.
Lo que dice es que "en Arraiján hay un tremendo problema de salud pública".
El equipo periodístico recorrió diferentes sectores de este distrito y pudo observar las bolsas de basura en los caminos, veredas, paradas de buses, a media calle y hasta detrás de escuelas.
Al respecto, Gamboa explicó que al acumularse la basura orgánica, proliferan los vectores que transmiten enfermedades, como las moscas y los ratones.
Cada uno tiene su particularidad. Las primeras pueden contaminar los alimentos que luego son ingeridos por las personas, mientras que los segundos, generan una enfermedad conocida como lectospirosis, un mal que ataca el sistema muscular y nervioso.
En este distrito se puede esperar un aumento en los casos de diarrea, lo que como consecuencia la deshidratación y hasta la muerte, sobre todo, en niños y ancianos.
Aracelis Gozz tiene 20 años de vivir en La Polvoreda de Arraiján y no dudó en expresar su molestia.
Cuenta que la recolección de basura con la desaparecida empresa CREDESOL ya era una tragedia, ahora con los carros particulares, es sencillamente "un desorden".
Gozz relató que estas labores la realizan personas con carros particulares autorizados por el Municipio, quienes cobran B/.0.25 por bolsa mínima de basura.
Los carros pasan dos veces a la semana en "horarios inciertos", puede ser un jueves o un sábado y en ocasiones recorren el sector tan rápido que no les da tiempo de sacar los paquetes, asegura Gozz.
En la casa de Gozz, la basura seca se guarda, los pellejos de la gallina se congelan, las latas se reciclan y los papeles, cartones, y hojas se les prende fuego. El resto de los desperdicios, se los lleva su hijo en automóvil y los deposita en la ciudad de Panamá en basureros de El Chorrillo.
La misma queja presentó Noris Quintero, la dueña de la fonda Pauleth, en el sector 8, La Paz.
Su pequeño negocio genera mucha basura. Generalmente son tres cartuchos cobrados a B/.0.50. Quintero llega a pagar hasta B/.40 mensuales a los recolectores particulares.
Los niños de la Escuela Stela Sierra, también en Arraiján, han aprendido, literalmente, a convivir con la basura. Eran varias las bolsas que ocupaban un sitio próximo al plantel.
Al respecto, la subdirectora de la escuela, Betzi García señaló a Panamá América que carros particulares recogen la basura dos veces a la semana. Pero, lo que llama la atención es que el costo de este servicio es de B/.300 mensuales, pagados con fondos estatales.
Un dueño de camiones de basura, quien prefirió no revelar su identidad, contó que fue autorizado para este servicio mediante un permiso municipal que tiene un valor de B/.12 y que además, debe pagar hasta B/.30 mensuales al Municipio de Arraiján por el permiso. El alcalde dice que la autorización cuesta B/. 20. Por otro lado, el propietario del vehículo explicó que cobran B/.0.50 por los paquetes grandes de basura y pagan B/. 9 por cada tonelada depositada en el vertedero de La Chorrera.