La proliferación de huecos en la ciudad de Panamá aumenta. En el sector de El Marañón, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) sólo se encargó de ocultar uno de estos hoyos con un gran letrero.
Según los transeúntes este es un peligro y aseguraron que con las lluvias, el peligro aumenta porque las aguas lo cubren.
Esta situación es lamentable, ya que en el sector habitan más de 20 mil personas.
Para ella las noches son más largas porque no puede dormir bien; los esprines le tienen la espalda llena de huecos.
Curiosamente confiesa que nunca se mira en el espejo, porque no le gusta, y añadió que tuvo el deseo de escribir un libro sobre su vida para que quedara para la posteridad, pero ya no puede usar sus manos.
Con su mirada coqueta y un brillo en los ojos, nos mostró su alegría, a pesar de las condiciones en que vive.
Quizás esa alegría es la que deberíamos tener muchos, que teniéndolo todo exigimos más y más, y ello nos lleva a sentirnos tristes.
En cambio ella, que nada tiene, vive con la esperanza en Dios de que algún día las cosas mejorarán.