Con el firme compromiso de retomar la lucha que logre justicia para las víctimas de la invasión militar estadounidense, un reducido grupo de familiares elevó una oración en el Jardín de Paz, donde reposan restos de la acción bélica.
Ante una escasa asistencia, esposas, hijos, hermanos y madres de los muertos, así como militares retirados, se comprometieron a reactivar la Asociación de Familiares de Víctimas de la Invasión del 20 de Diciembre de 1989, para impedir que el olvido provoque una segunda muerte.
Elizabeth Ayola, vocera de los familiares de las víctimas de la invasión, calificó como mártires y héroes a los muertos de la acción militar y por tanto anunció una serie de actividades en el marco de los actos del Centenario, "porque ellos también son parte de la historia".
Agregó que una de las metas fijadas para este año es reactivar la llamada Asociación de Familiares de los Mártires, que a su juicio ha perdido la beligerancia que tuvo en el pasado.
Sostuvo que no se puede tener rencor, pero tampoco se puede permitir que "nuestra niñez y adolescentes" olviden y pasen el día de hoy sin saber lo que ocurrió en diciembre de 1989.
Para lograr este objetivo, Ayola expuso que a partir de la fecha y hasta que se cumpla el Centenario, los familiares de los caídos harán una serie de actividades para mantener en la memoria de los panameños lo ocurrido hace 13 años.
Correspondió al sacerdote Conrado Sanjur, dirigir las plegarias, reiterando el mensaje de resignación, pero al mismo tiempo destacando la importancia de reivindicar el nombre de los caídos.
El exmayor Gonzalo "Chalo" González, junto a otros militares retirados como César Domínguez y José Agustín Pájaro, también participaron en los actos, donde colocaron un ofrenda. González, quien dirigía la compañía "Machos de Monte", participó por primera vez en estos actos, luego de permanecer por varios años en Cuba.