El director de la Policía Nacional, Gustavo Pérez, prefiere guardar silencio en el proceso que se le sigue en el Ministerio Público sobre su supuesta participación en el secuestro de civiles norteamericanos en 1989.
Ante la insistencia de los medios de comunicación, Pérez, visiblemente molesto, se limitó a contestar que su versión de los hechos la dio a conocer a través de Panamá América,cuando dijo que “es inocente”.
Sin embargo, evitó responder sobre la pérdida del memorándum archivado en la institución, en el que se le dio de baja de la Policía en 1990.
En tanto, el ministro de Gobierno, José Raúl Mulino, calificó como "morbo" las publicaciones sobre el traslado de documentos de la Policía Nacional.