Así como los jóvenes estudiantes han contado sus insólitas experiencias, las personas que alquilan y viven con ellos tienen mucho que decir.
Rubiela Arosemena tiene 13 años compartiendo su apartamento con estudiantes y casi la demandan, debido a que sus dos mascotas, unas graciosas perritas, dejaron su excremento sobre las camas de dos muchachas. "Siempre les indico que deben cerrar las puertas para evitar que se metan a los cuartos".
Agrega Arosemena que a diario recibe quejas de sus inquilinos debido a que siempre hay un "juega vivo" que le encanta estar comiéndose las cosas de los demás o robando otros utensilios como ropa, jabón, pasta de diente, etc.
Allí solo viven mujeres y no se aceptan visitas. Explica que así se reduce el desorden, porque si cada una lleva a sus novios y amigos, el apartamento estará más congestionado. Las jóvenes tienen que atender a sus respectivos novios en las escaleras.
Por su parte Celsa Pinzón tiene 10 años dedicada al negocio de los hospedajes. Cuenta que no le fue muy bien con dos chicas que recibían a sus novios en el apartamento, pues la conducta no era apropiada.
Pero no todo es fiesta, indica Alejandro Espinosa, quien en sus cinco años de ofrecer hospedaje ha observado cómo la mayoría de los jóvenes que se hospedan en su apartamento, sólo se dedican a estudiar.
Pero como hay excepciones, ha enfrentado situaciones con estudiantes que se van sin cancelar la mensualidad, por lo que decide hacer un arreglo amistoso. Cuando el asunto falla, ha tenido que llevar el caso a la corregiduría.
En la mayoría de los hospedajes los estudiantes universitarios tienen que pagar B/.100.00 mensuales, sin derecho a comida. Algunos no aprovechan el esfuerzo que realizan sus padres, quienes desde el interior les envian dinero para la manutención.
Según un informe de la Dirección General de Planificación y Evaluación de la Universidad de Panamá, que de los 54,736 alumnos matriculados en 1997 en diferentes licenciaturas, en el 2003 sólo se habían graduado 8,985.
Los estudiantes acostumbran alquilar apartamentos ubicados estratégicamente cerca de las universidades donde estudian.
La mayoría se hospeda en apartamentos compartidos ubicados en Vía Argentina o El Cangrejo.
Se calcula que en esta zona hay más de 45 edificios, de 10 plantas cada uno que alquilan apartamentos. Dentro de cada uno pueden vivir hasta 8 personas.