Para ser bombero se necesita más que tener agallas, es una profesión de voluntad y sacrificio a la sociedad. Esta vez la adrenalina para apagar un incendio le tocó a periodistas que decidieron, por espacio de cuatro horas, ser camisas rojas y estar en la línea de un incendio.
"Periodistas en Fuego", así fue denominado el plan de operación que pasaron comunicadores de los medios escritos, radiales y televisivos. No fue fácil, la acción se desarrolló en Rodman, en las áreas revertidas, donde el Cuerpo de Bomberos tiene un área específica para efectuar sus prácticas y simulacros.
Esta vez el primer comandante, Mario Ramírez, como los instructores, oficiales, el cuerpo de abnegados bomberos y la oficina de Relaciones Públicas establecieron un clima de armonía entre los actores de la cobertura periodística para crear un flujo de información veraz que llegue sin ningún tipo de pánico a la comunidad ante un hecho de riesgo.
El programa incluyó los principales mecanismos de emergencias paramédicas, el uso de los carros de extinción de incendios, de los equipos, penetración hacia áreas confinadas después del fuego para determinar si había heridos, y lo más difícil, apagar incendios en una situación de riesgo con la ayuda de la Guardia Permanente.
La capacitación de este primer grupo de periodistas continuará con una parte teórica, mientras tanto quedó establecido para los camisas rojas que los comunicadores sociales formarán parte de las páginas de la historia de esta institución.