Los ciudadanos de la capital que reciben el servicio de agua potable, procedente de la planta potabilizadora de Chilibre, aún desconfían de su calidad, pese al mantenimiento que realiza el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales.
Según Pedro Acosta, de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios, los consumidores han incluido, debido a la desconfianza, la compra de agua embotellada en la canasta básica.
Aun así, el director de la Región Metropolitana de Salud, Jorge Hassán, garantizó la calidad del agua y aseguró que esta es apta para el consumo humano.
“El Ministerio de Salud hace monitoreos constantes en escuelas, restaurantes y hasta ahora no hay resultados que den positivo en bacterias coliformes”, declaró Hassán.
El Ministerio de Salud también recibe reportes diarios del IDAAN.