El Ministerio de Trabajo anunció que una comisión interinstitucional evaluará las causas que provocaron el accidente ocurrido ayer en la Avenida Balboa, en el que perdió la vida el taxista Edwin Ballesteros, de 45 años de edad.
Un informe preliminar del ministerio señala que el proyecto Rivage Tower carece de las previsiones mínimas, como la falta de mallas y mamparas de seguridad.
Abdiel Sagel, director nacional de Inspección del Ministerio de Trabajo, manifestó que la obra fue suspendida hasta tanto se deslinden responsabilidades.
De acuerdo con el funcionario, personal de esta entidad a diario fiscaliza los proyectos en construcción; no obstante, reforzarán la cantidad de inspectores y serán más enérgicos para evitar que ocurran otras tragedias.
Por su parte, el fiscal Auxiliar, Giovanni Olmos, precisó que el Ministerio Público abrió una investigación penal para determinar las causas del accidente.
La tragedia. A eso de las 8:00 a.m., Ballesteros conducía su taxi para llevar a su esposa Luzvedy Padilla a su lugar de trabajo, en Petro Hielo, a un costado del Mercado del Marisco.
Ambos fueron aplastados por una plancha de metal de 1.8 de ancho por 2.93 de largo, cerca del Bulevar Balboa. La plancha se desprendió del proyecto de apartamentos con más de dos años y medio en construcción.
Según testigos, la grúa de la construcción intentaba trasladar del piso 37 al 52 unos pilotes de losa, cuando del cable en un movimiento de péndulo, por efectos del viento, se desprendió la plancha de metal que estaba en el piso 40 y esta cayó en la calle, aplastando el taxi con placa 8T-18814, que conducía Ballesteros.
Él murió de forma instantánea, mientras su esposa, de 38 años, fue trasladada al Santo Tomás y luego al Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social. Su condición es estable.
La pareja tiene dos hijos, un niño de 10 años y una niña de 6. Desde hace tres años viven en el área de Cerro Viento.
Familiares de la víctima dijeron que Edwin había renunciado en diciembre a su trabajo en un casino, para dedicarse del todo a conducir su transporte selectivo.
Empresa se defiende. Janeth Morain, representante legal de la constructora H.A. Enginearing, manifestó que se harán responsables de los gastos de la familia, al tiempo que afirmó que se trató de “un accidente fuera de control”.
Destacó que su empresa es seria, con más de 15 años en Panamá, en donde han construido obras como el Decameron, Decápolis y Multicentro.
Por su parte, la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC), a través de su oficina de relaciones públicas, informó que la empresa H.A. (proveniente de Colombia) no pertenece a este gremio, por lo que no harán comentarios sobre el caso.
En tanto, el dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs), Rusbel Murillo, aseguró que el accidente ocurrió porque el proyecto no cumple con las medidas mínimas de seguridad, como las mamparas para amortiguar la caída de objetos.
Lamentó que después de las tragedias es que aparecen las autoridades como el Mitradel, el Ministerio Público y la Policía Nacional.
Mientras que el director de la Oficina de Obras y Construcciones del Municipio, Juan Manuel Vásquez, señaló que los acuerdos municipales 116 y 148 y el Decreto Ejecutivo No. 2, que tienen que ver con la seguridad en la construcción, establecen la responsabilidad de la empresa sobre los accidentes que ocurran en la obra.
Sin embargo, dijo que la seguridad de los obreros depende, principalmente, de ellos.
Muere otro obrero. Por otro lado, el dirigente del Suntracs, Genaro López, confirmó la muerte del obrero Iván Rocero, al desprenderse unas mamparas del Proyecto Bay Star, ubicado también en la Avenida Balboa.
Los informes revelan que el accidente dejó otros dos trabajadores heridos.
López manifestó que la obra fue paralizada por el Suntracs, debido a las violaciones en las medidas de seguridad.