Los pescadores artesanales del Puerto de Aguadulce, en Coclé, pasan cada día una odisea cuando se dirigen al mar, ya que la salida y entrada por donde pasan los botes se encuentra en mal estado.
El pescador Juan Vieto explicó que es un problema bajar por el puerto porque cuando tienen que jalar los botes quedan enterrados en el lodo.
“Las supuestas escaleras que nos hicieron ya están dañadas y se han convertido en un peligro para nosotros”, comentó.
Manifestaron que nunca les brindan la debida atención, por lo que esperan una respuesta del Gobierno.