Los pescadores del Puerto Pedregal en la provincia de Chiriquí, que tienen un mes de no lanzarse al mar a buscar el sustento para sus familias, se enfrentaron ayer a las unidades del Control de Multitudes de la Policía Nacional.
Los agentes del orden público, con arreos de combate, utilizaron gas pimienta y bombas lacrimógenas, teniendo que arrestar a 10 dirigentes para despejar la vía que mantenían cerrada, exigiendo la derogación del decreto 486.
El cierre de calle, acción que iniciaron desde el pasado jueves, se registró a la altura de la "Barriada 16 de Diciembre" a pocos metros de la entrada del Aeropuerto Internacional Enrique Malek en la ciudad de David.
La vía estuvo bloqueada desde las 6:00 de la mañana y se prolongó por otras tres horas. Nuevamente en esta ocasión, los manifestantes estuvieron acompañados de sus esposas e hijos.
Al lugar llegó la gobernadora de la provincia, Aixa Santamaría, quien medió para dialogar con los pescadores y solicitarles a los manifestantes abrir las vías y evitar los enfrentamientos.
Durante el diálogo con la primera autoridad de la provincia, ésta se comprometió a liberar a las diez personas que fueron detenidas y a establecer un diálogo con el Gobierno.
El vocero de los pescadores, Filiberto Díaz, dijo que la única forma de suspender las protestas es que se derogue el decreto, que se les dé el zarpe a las embarcaciones mayor a 6 toneladas y un diálogo directo con el presidente de la República.
Los pescadores señalaron que de no derogarse el decreto, volverán a cerrar las vías hoy.