Un grupo de pescadores del área de Vacamonte, en Arraiján, cerraron ayer la vía que conduce a este puerto, en desacuerdo con el decreto 486 que, según ellos, ha dejado sin empleo a más de 2,000 marinos en todo el país.
Este decreto prohíbe la pesca de línea larga, conocido como palangre, en las embarcaciones pesqueras de tipo industrial y comercial en aguas panameñas.
Los pescadores también se pronunciaron con lo ocurrido en el Centro de Cumplimiento de Tocumen, donde 4 jóvenes murieron a causa de las quemaduras que sufrieron en su celda. Varios de ellos residían en el área oeste.
“Nos quitan los pescados y nos matan a los pelaos, los pescadores quieren zarpe", eran las consignas que gritaban los quejosos, al momento de cerrar la vía, cerca de las 7:00 a.m., utilizando llantas y pancartas a la altura de El Chumical.
La vía quedó totalmente trancada hacia el Puerto de Vacamonte y viceversa, provocando el descontento de funcionarios y empleados de distintas instituciones y compañías que tuvieron que caminar largas distancias para llegar a sus destinos.
La transitada carretera fue despejada por los propios manifestantes a las 12:00 m.d., mientras unidades policiales observaban a distancia.
Uno de los pescadores, llamado Felipe, explicó que la pesca con palangre no es más que la utilización de una cuerda que se va lanzando al mar a medida que el barco avanza. Allí, un marino le va colocando los anzuelos, mientras que otro coloca boyas. Cuando el capitán lo decida, unas tres o cuatro horas de ajetreo, se recoge la cuerda y los peces que mordieron el anzuelo son sacados del agua.