Washington.- Un cuadro pesimista de la economía empalmó ayer con la cuarta muerte causada por el bacilo ántrax para agudizar el nerviosismo y la incertidumbre pública mientras el gobierno de Estados Unidos sale en busca de fórmulas para mejorar la imagen del curso de la guerra contra las fuerzas fundamentalistas que sospechan son dirigidas desde Afganistán.
Con aliados algo islámicos como Pakistán y algunos políticos europeos instando a Washington a frenar los ataques aéreos para evitar más víctimas civiles, el secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld emprende esta semana otro viaje al exterior para responder a las críticas que aumentan día a día.
Pero son los vaticinios económicos, además del creciente temor por la difusión de los casos de ántrax que elevan sospechas de un terrorismo doméstico utilizando el correo, que agitan a la opinión pública. Justo ayer, el Banco Mundial emitió un informe que estima que el crecimiento económico mundial debería caer de +3.8% a +1.3% este año y apenas mejorar a +1.6% en 2002, antes de subir a +3.9% en el 2003. "Los atentados terroristas del 11 de septiembre en Estados Unidos dieron un serio freno a los motores de la economía mundial, que ya daban señales de ahogo", señaló el principal autor del informe, Richard Newfarmer.
"Lo que vuelve esta situación particularmente riesgosa, es que es la primera vez desde 1982 que Estados Unidos, Europa y Japón registran una desaceleración al mismo tiempo", resaltó el informe del Banco. Este sombrío vaticinio coincidió con las opiniones vertidas ayer por César Gaviria, secretario general de la Organización de los Estados Americanos y Enrique Iglesias, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), ante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA.
Gaviria dijo que convocaría a la Agencia de Cooperación de la OEA para abrir líneas de apoyo especial, así como a la unidad de Turismo de la organización para que canalicen proyectos que frenen la desestabilización, la recesión económica y el desempleo en la región. Sin embargo, el embajador de Panamá, José Manuel Castulovich, se mostró escéptico ante la capacidad de la agencia, fundada hace más de un año, de obtener los capitales necesarios en el actual clima de austeridad e incertidumbre. También otros representantes advirtieron que debía existir más cautela en estos vaticinios.
No obstante, Gaviria exhortó a que los países menos afectados por la recesión acudan a la ayuda de los de Centroamérica y el Caribe, cuyas economías fueron duramente golpeadas tanto por la caída de los precios del café, uno de los principales productos de exportación de la región, como por los desastres naturales. "Además de sentir el impacto inicial, tenemos hoy en día una respuesta importante por parte del gobierno de los Estados Unidos de revertir las tendencias negativas que marcaron los acontecimientos del 11 de septiembre", señaló Iglesias.
Por su parte, Kathy T. Nguyen, de 61 años, empleada de un hospital neoyorquino, que había sido internada el domingo en estado grave, murió ayer de ántrax pulmonar. Este es el primer caso de muerte por la infección de ántrax pulmonar en Nueva York, donde se han registrado otros cinco casos, en su forma cutánea, entre empleados de cadenas de televisión o periódicos o allegados. Ahora, ya son cuatro las personas que han perdido la vida en Estados Unidos a causa del ántrax pulmonar, la variante más peligrosa de esta enfermedad, y 11 más han sido contagiadas con ántrax cutáneo.