El presidente de la Asociación de Distribuidores de Gasolina (ADIGAS), Luis Hipólito Picard, indicó que son las petroleras las que aumentan el precio en las vallas y no el concesionario, como han querido dar a entender, al tiempo que solicitó al Estado proteger a los propietarios de estaciones. Señaló que el Gobierno, a través de la fórmula de paridad, no le permite a Refinería Panamá vender a mayor precio, y que son las petroleras transnacionales las que han fijado una excesiva ganancia en cada galón.
Sostuvo que así como el Estado protege la inversión de la Refinería, debe tener la obligación de cuidar la inversión de más de 300 gasolineros panameños, pero al parecer no hay una política definida en cuanto a la protección al inversionista nacional. "Parece que el sombrero o el paraguas sólo cubre a las compañías transnacionales petroleras", expresó.
Indicó que la Refinería cumple el Contrato Ley firmado con la Nación en 1992, pero medianamente, porque hay fallas y debe ser revisado, pues la empresa no hace la compra más adecuada que conviene a Panamá. Propuso que se puede hacer una compra en el Gulf Coast que es más barata y que abarataría el producto final, por lo menos en unos cinco centésimos.
En tanto, Gonzalo Robles, asistente de la gerencia de Refinería Panamá, explicó que la compañía vende a todas las petroleras al mismo precio, sin embargo, dijo que sobre los costos de las estaciones de servicio inciden varias situaciones.
La Comisión de Comercio de la Asamblea visitó ayer la planta de Refinería, en Bahía Las Minas, provincia de Colón, para conocer la situación denunciada por los propietarios de estaciones de servicio.