Organizaciones conservacionistas exigieron ayer al gobierno cambiar posición a favor de la matanza de ballenas, y le solicitaron se sume a las políticas de protección en el mundo. Hasta el momento en las dos reuniones de la comisión en que ha participado el país, ha votado a favor de la cacería de ballenas y en contra de la creación de áreas de protección, sostuvo Milko Schvartzman, coordinador de la campaña de ballenas de Greenpeace para Latinoamérica.
Entre el próximo 16 y 19 de junio se realizará la reunión anual número 55 de la Comisión Ballenera Internacional en Berlín, Alemania, donde se le solicita al país que adopte una postura más acorde.
La posición panameña sostiene Schvartzman es cuestionada en el ámbito internacional puesto que para el país no representa ningún tipo de beneficios debido a que no es un país que se dedique a esta actividad y por el contrario podría ser beneficioso la creación de áreas de protección de ballenas y delfines. Esto, podría repercutir positivamente generando ecoturismo de observación que beneficiaría económicamente al país, además de la buena imagen internacional que le daría.
Argentina, por ejemplo, recibe cerca de 60 millones de dólares en el turismo de observación y avistaje de ballenas, sólo en la provincia donde se realiza esta actividad, que se está extendiendo a Uruguay, Perú y Chile.
Richard Peralta, director de la Comisión de Conservación de la Asociación Oceánica de Panamá, señaló que nuestro país está votando de la misma forma en que lo hace Japón que está a favor de la cacería a nivel internacional, lo que ha hecho que se cuestione nuestra postura, puesto que no sólo lo hacemos contra la cacería sino que nos oponemos a la creación de nuevos santuarios, propuestas presentadas por otros países latinoamericanos, lo cual es muy triste. En Latinoamérica, Panamá es el único país que aprueba la cacería de estos mamíferos marinos y es importante que las ballenas se protejan por su valor ecológico, biológico y ecoturístico.
Sostiene que en Panamá se avistan ballenas más frecuentemente desde las Islas de Taboga, Otoque y otras partes del Golfo de Panamá, las islas alrededor del Parque Nacional Coiba, que son observadas por turistas visitantes. Los organismos conservacionistas están presentando una propuesta al país para que mantenga una posición conservacionista con relación a los mamíferos marinos.