La Pastoral Social - Cáritas solicitó a los gobiernos de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá y principalmente al de Estados Unidos, un "cese a las deportaciones y expulsiones de migrantes y solicitantes de refugio de la región".
Tras celebrar el II Encuentro Taller Centroamérica, México y Panamá, la Pastoral denunció que estas deportaciones y expulsiones de migrantes violan los derechos humanos de los afectados, por el modo en que se realizan, que incluyen situaciones infrahumanas, cárceles y extorsiones, malos tratos, abusos a mujeres, niñas y niños, desaparición y supresión de documentos.
En ese sentido, la organización de la iglesia Católica, igualmente solicitó la pronta ratificación de la Convención Internacional sobre la Protección de todos los trabajadores migratorio y sus familiares, y la ejecución de legislaciones internas coherentes con los tratados internacionales de protección de los derechos humanos de las personas refugiadas, que ya fueron ratificados por cada uno de los países que conforman la región, como la Convención del Estatuto de los Refugiados y su protocolo de 1967.
Para la Pastoal, los gobiernos de la región deben desarrollar estructuras y programas de desarrollo económico que permita tener vigente los derechos humanos de manera integral en cada uno de sus propios países, mientras que a la sociedad civil, le corresponde unificar esfuerzos para contrarrestar planes y políticas gubernamentales y de injerencia externa que esté en contra de los derechos humanos de los migrantes y refugiados.
La Pastoral Social - Cáritas denunció a la comunidad nacional e internacional su preocupación por el drama y la violación "flagrante" de los derechos humanos de los migrantes que, impulsados por la búsqueda de mejores condiciones de vida, se trasladan forzadamente a otros territorios.
Criticó, además, las 400 muertes que han ocurrido en la frontera Estados Unidos - México; las 250 en la frontera México-Guatemala y la reciente muerte de una niña y varios heridos en la frontera Panamá-Colombia.
En el reciente Encuentro de la Pastoral Social - Cáritas, celebrada en Guatemala, los participantes denunciaron las operaciones en contra de estos grupos que se están realizando en países receptores como son México, Costa Rica y Panamá.
En el caso de Guatemala, citó el denominado "Plan Coyote 2000", diseñado para capturar a los traficantes de personas, pero que en la práctica tiene a los migrantes como blanco de los operativos y cuyo principal responsable es Estados Unidos.
Asimismo, denunciaron el actual orden socioeconómico y político que a través del modelo neoliberal agrava, cada día más, la pobreza en estos países forzando a miles de personas a optar por el camino del éxodo, así como también, la corrupción existente en "nuestros gobiernos" que impide que la población tenga acceso a la satisfacción de todas sus necesidades básicas.
Para la Pastoral Social - Cáritas, las leyes migratorias impulsadas desde Estados Unidos de América, han creado una nueva frontera en los países de la región, las que violan los Tratados Internacionales de Protección de Derechos Humanos de Migrantes y Refugiados, mientras que el Plan Colombia impulsado y financiado también por Estados Unidos, está obligando a la población a buscar refugio en otros países, lo que revela la profunda crisis que vive el país.
En su comunicado, la organización exigió un trato humano y digno hacia los migrantes y refugiados y el respeto al derecho de migrar libremente de un país a otro.