La fiscal segunda de circuito, Lourdes Herrera, solicitó ayer la condena para los nueve presuntos implicados en el robo a la empresa de valores Brinks, perpetrado el 28 de junio 1995 y de donde se sustrajeron unos B/.4 millones.
Durante la audiencia varios de los testigos aducidos por las partes dijeron no haber reconocido a ninguno de los imputados como las personas presuntamente implicadas en el asalto de Brinks.
El testigo Alexis Alberto Alvarez señaló que sintió temor cuando fue contactado por familiares de los imputados tras declarar en la Policía Técnica Judicial (PTJ) que los acusados habían alquilado la casa en Condado del Rey.
En tanto, la fiscal Lourdes Herrera afirmó que está plenamente acreditado en el expediente el "concierto" de voluntades de los sindicados para perpetrar el delito y que existen evidencias concretas sobre su participación en el asalto.
Precisó que Franklín Chen Quintana, uno de los encausados, fue detenido herido en el área donde se encontró el cuerpo sin vida de Iván Oriel Cedeño, el guardia de seguridad de Brinks que colaboró en la ejecución del robo, y quien mantiene vínculos familiares con otros de los sindicados.
También detalló que a Carlos Narváez Dutary (Tara) se le decomisó el arma del agente Cedeño y que éste fue detenido en la población de Utivé, Pacora el mismo día en que se encontró el cuerpo del agente de seguridad.
Destacó que en la residencia de Luis Antonio Clark Bell, ubicada en Juan Díaz, se encontraron ocultos más de B/98,000 y añadió que esta persona es reconocida como una de las personas que viajaba en el vehículo donde se encontró a Hilario Chen Quintana.