El secretario general del Frente Nacional Contra la Corrupción, Enrique Montenegro, pidió al contralor Alvin Weeden que investigue lo que considera una "rara" operación económica y financiera que podría provocar que el Estado pierda B/.11.7 millones.
Montenegro le recordó al contralor que el Consejo de Gabinete autorizó la recompra de bonos externos de 7.7 % de la República de Panamá con vencimiento del 13 de febrero del 2002 hasta por un monto de B/.245 millones. De acuerdo con Montenegro, en esta transacción el contralor debe aclarar por qué se destinan solamente B/.245 millones a esta operación, si este año se recaudaron B/.250 millones. Se pregunta si los B/.5 millones restantes se van a utilizar para pagarle comisiones a la casa Salomón Smith Barney.
Explica que los bonos del 2002 tienen una prima de B/.2.75 por cada cien y en dicha transacción esto representa egresos para el Erario Público por la suma de B/.7 millones, que podría ahorrarse si se espera hasta el 13 de febrero. Se pregunta qué sentido tiene cancelar antes de tiempo una deuda barata en la cual "pagamos menos" del 8 % anual con fondos que se lograron vendiendo bonos por encima del 9 %.
En una carta que envía el Frente Anticorrupción se le recomienda al contralor dos alternativas: Una de ellas cancelar la recompra y darle instrucciones a la oficina del Banco Nacional de Panamá en Nueva York que el día 13 de febrero del 2002 haga efectivo los bonos al 100% sin pagar primas, ni comisiones de ninguna índole alguna. La otra alternativa es que se gire instrucciones al BNP para que venda los bonos que tiene en cartera del Fondo Fiduciario para realizar una ganancia del 2.75 % a fin de beneficiar a Panamá del supuesto sobreprecio de mercado.