Un llamado a los políticos para que se abstengan de imponer nuevos impuestos a los que crean riquezas, hizo el empresario y expresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), Guillermo Fernández.
En una crítica a los políticos, Fernández señaló que son muy dados a hacer promesas pero luego al percatarse que no la pueden cumplir, por falta de recursos, tratan de obtenerlos mediante nuevas cargas impositivas.
Dijo que las promesas son normales en todos los políticos, pero luego se dan cuenta que la realidad es otra y la única realidad es que no se pueden imponer nuevos impuestos.
Fernández pidió a los electores que en el año 2004, analicen a quién le darán el voto, y que no se dejen guiar si el candidato "es bonito, si le va a dar un puestecito", sino por aquellos que tienen un verdadero programa de gobierno.
Por su parte el director regional de Salud de San Miguelito, Manuel Lobo, argumentó que hay que poner fin al paternalismo y que los votantes no deben apoyar a un candidato a cambio "del bloque, del guaro y de la pacha", sino analizar las ofertas en base a los programas que estarían dispuestos a desarrollar.
Lobo, quien no descartó la posibilidad de abandonar el cargo para buscar una curul por el distrito de San Miguelito, reconoció que la gente se está quejando de que los políticos "no están haciendo el trabajo y tampoco les interesa la situación del pueblo".
Indicó que la población debe exigir de sus candidatos propuestas que signifiquen cambios que garanticen que las comunidades en su conjunto se beneficiarán y no respuestas de tipo personal.
Por otro lado, el arzobispo de Panamá, Monseñor José Dimas Cedeño, señaló que los políticos deben cumplir con lo que prometen, porque el pueblo siempre está a la expectativa. Esta es la única forma como los políticos pueden demostrar a la población que están al servicio de la comunidad y no un negocio.
La semana pasada, El Panamá América hizo una exploración con Mendieta, su hermano, e Italo Rojas, dueño de la emisora Radio Poderosa, al sitio del hallazgo. Caminamos en agua y lodo hasta los tobillos unos 50 metros desde el borde del estanque más cercano hacia el bosque de manglar rodeados de mosquitos. Buscamos manualmente dentro del lodo piezas del avión y tomamos fotos, que mandamos al laboratorio en Hawaii.
No encontramos restos humanos, pero Jorge Cuéllar, veterinario patólogo que trabaja con la empresa camaronera, dijo que él estuvo en el lugar y "pudo observar en retazos, probables huesos, las características de éstos en el sentido de que por una parte son amarillentos y en la otra tienen el color azulado propio de fósforo que se les impregna. Recalcó que su apreciación era una "suposición".
Comentó que antes de que Mendieta encontrara los restos del avión, nadie en el Grupo Calesa sabía de la existencia de ese asunto en sus propiedades. Dijo que él y la compañía tienen interés en apoyar las investigaciones porque "si existen restos humanos, queremos que los familiares estén en paz¨.
Germinal Sarasqueta, jefe de Seguridad Aérea de la Autoridad de Aeronáutica Civil (AAC), dijo que hasta la fecha se han encontrado, desde la época de la Segunda Guerra Mundial, ocho aviones en este país. Sarasqueta nos remitió al laboratorio en Hawaii.
Ginger Couden, la portavoz del CILHI, comunicó que después que todos los informes disponibles sean analizados y los investigadores no descarten la posibilidad de que un piloto pudo haber muerto en el área, un equipo de investigación sería enviado al lugar. Si ellos encuentran la evidencia suficiente de restos humanos, uno de los 18 equipos de búsqueda y recuperación sería trasladado a Panamá.
Un equipo del CILHI de 10 personas vino a Panamá en el 2002 a realizar unas excavaciones en la jungla a 10 kilómetros del Cacao de Capira, donde encontraron restos humanos de un O-47 que desapareció en 1941. Los restos fueron encontrados por un grupo de investigadores panameños en 1999.