Unas 40 unidades del Servicio de Protección Institucional (SPI) fueron identificados como los que cometieron agresiones contra pacientes y familiares afectados por el envenenamiento de medicamentos del Seguro Social.
Durante una diligencia de inspección a los vídeos de seguridad del SPI y televisoras locales los pacientes lograron reconocer a sus atacantes.
En la diligencia los afectados solicitaron a la fiscal décimoquinta, Haxiria Henríquez, la separación del cargo del jefe del SPI, José Gómez; del teniente Jhonny Valdés y del mayor Ezequiel Carrizo.
Los pacientes sostuvieron que las agresiones de los agentes del SPI incluyeron puntapiés, golpes y llaves para inmovilizarlos por lo que algunos de los afectados requirieron atención médica y hospitalización.