Miembros de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN) pidieron ayer a las autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Aduanas y a la administración de justicia, que impongan multas severas y hasta penas de cárcel a los empresarios responsables de introducir carneharina camuflada en un contrabando de arroz.
A juicio de los denunciantes lo peligroso en este caso es que la carneharina detectada proviene de Ecuador, un país cuyo ganado ha sido afectado por la fiebre aftosa, lo que pondría en peligro el ganado panameño y toda la producción bovina nacional. La carneharina es una mezcla de huesos molidos de vacas y harina de pescado, utilizada para el engorde del ganado, las aves y los cerdos.
De acuerdo con el secretario ejecutivo de la ANAGAN, Euclides Díaz, con el hecho de que esta enfermedad afecte al ganado panameño se puede estar seguro que sería la ruina para la ganadería panameña, porque se atentaría contra un patrimonio de por lo menos mil 500 millones de balboas.
Lo que quiere la ANAGAN es la estricta aplicación de la legislación de las leyes panameñas, porque de lo contrario estas acciones de personas inescrupulosas que atentan contra un patrimonio importante de los panameños, va a continuar en un alto nivel de riesgo.
Señaló que hay muchos casos denunciados en donde las sanciones duermen el sueño eterno en la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo y otras donde las sanciones se van a los niveles mínimos.
"No podemos continuar con esa actitud al momento de administrar las leyes en este país. Es hora que estos comerciantes inescrupulosos que se escudan en sociedades anónimas sean sancionados fuertemente, por atentar contra la economía panameña", recalcó. La carneharina, explicó, es un producto que está diseñado para que vaya a las granjas avícolas y porcinas en donde de alguna manera pudiera el virus escaparse y afectar al ganado.
Es más, afirmó, la carneharina fue prohibida en el país para ser utilizada para el consumo de ganado bovino. "Esperamos que este producto detectado no haya estado destinado al consumo bovino".
La Dirección de Cuarentena Agropecuaria del MIDA procedió a tomar muestras de la carneharia decomisada, con el fin de conocer si está infectada con alguna enfermedad.