La protesta de los técnicos de enfermería en la tarde de ayer frente a la sede administrativa de la Caja de Seguro Social (CSS), en Clayton, no surtió el efecto que ellos esperaban.
Por una parte no pudieron presentar ante la Junta Directiva de la institución sus peticiones y por otra, el director de la entidad, Guillermo Sáez Llorens se mantuvo en su posición de que deben regresar a trabajar, ya que se les ha explicado en reiteradas ocasiones que a fin de mes se les cumplirá con el ajuste salarial.
Un grupo de técnicos protestó con colchones en la entrada de Clayton, la que fue cerrada para impedir la entrada. El subdirector de la CSS, Marlon De Souza, explicó que la cortesía de sala a la Junta Directiva se debe hacer por escrito y no impidiendo la salida de los dos mil funcionarios que allí laboran.
Sáez Llorens afirmó que solo 380 de los 2 mil 227 técnicos de enfermería que laboran en la CSS están en paro.
El vocero de los técnicos, Carlos Peralta, dijo que los colchones evidencian que no hay voluntad de diálogo y esperan una respuesta.