Francisco Villarreta, de 80 años, trató de defender a su hijo en una riña, pero se encontró con la muerte cuando un menor de 17 años le propinó una puñalada en el estómago.
El hombre murió afuera de su kiosco de frutas en la apartada comunidad de Boca de Cuiria, en el norte de Tolú de Penonomé.
Concepción Villarreta, hijo del occiso, también resultó herido.
Todo se dio luego de un juego de béisbol. El agresor decidió resolver viejas rencillas justo en el kiosco del señor Francisco.