Cientos de familias limpiaban ayer los estragos de la inundación del viernes en la noche en Tocumen, Rufina Alfaro, Mañanitas y Juan Díaz, en donde 2,700 personas resultaron afectadas y varias de ellas lo perdieron todo. En Tocumen una cabeza de agua se llevó varias paredes de viviendas.
Unas 667 casas fueron afectadas y las pérdidas alcanzan varios cientos de miles de dólares. En las cabeceras de los ríos cayó 130 milímetros cúbicos de agua.