Los pescadores de Puerto Caimito de La Chorrera en la difícil tarea de buscar su sustento arriesgan incluso su propia vida, ya que están expuestos a ser asaltados por forajidos del mar.
Gustavo Abrego reconoce que la vida en el mar es dura y el área donde pescan conocida como "La Maestra" cerca de la provincia de Darién es frecuentadas por piratas colombianos.