El Gobierno de Martín Torrijos no tiene actitud ni ofrece respuestas coherentes para aminorar la inseguridad que se vive en el país.
José Raúl Mulino, presidente de Unión Patriótica, y su vicepresidente, Aníbal Galindo, advirtieron ayer que el plan de seguridad de este Gobierno ha sido "un fiasco".
"Es un Gobierno reactivo, que ante cada crisis nombra una comisión o busca excusas", dijeron, advirtiendo que no ha habido liderazgo en las crisis presentadas, ya sea de seguridad o salud.
Al respecto, recomendaron adoptar una política de "mano fuerte", que los estamentos de seguridad estén las calles y que se modifiquen las leyes migratorias para que "no entren maleantes ni delincuentes".
Además pidieron aumentar las penas a los menores e implementar un sistema real de protección de testigos.