La Secretaría General de la Caja de Seguro Social (CSS) anunció que desde ayer y hasta el próximo 2 de julio estará recibiendo las ternas de los gremios interesados en presentar candidatos para escoger al próximo director general de la institución.
Efraín De León, secretario general de la institución, detalló que se designó a Gilberto Fábrega y María Del Carmen Murgas para recibir y verificar los datos en la hoja de vida de los aspirantes y a partir del 2 de julio se organizará un calendario de entrevistas que concluirá el 30 de julio.
Del 1 al 30 de agosto, la Junta Directiva procederá a conformar la terna única que será presentada al Organo Ejecutivo, que tendrá el mes de septiembre para designar al nuevo director de la institución como lo establece el artículo 20 de la Ley Orgánica.
Posteriormente, corresponderá a la Asamblea Legislativa ratificar durante el mes de octubre al director designado por el Presidente de la República.
De León explicó que se recibirán cuatro ternas, las que serán presentadas por los profesionales y técnicos de la salud, otra que será elaborada por los empleadores, la tercera por los obreros y la cuarta será elaborada por los jubilados y pensionados.
Corresponderá luego a la Junta Directiva de la entidad integrar una sola terna escogiendo entre los que fueron postulados en las cuatro ternas.
En caso de no haber consenso sobre la terna única, el Organo Ejecutivo podrá nombrar al director general escogiendo de las ternas elaboradas por los gremios y asociaciones.
Para ser director general de la institución, los aspirantes deben cumplir con una serie de requisitos como ser panameño de nacimiento, mayor de 30 años, educación universitaria, cinco años de experiencia y preparación en administración o en su lugar un mínimo de 10 años de experiencia en dirección administrativa.
Los aspirantes tampoco deben haber sido condenados por delitos contra la administración pública, no tener vínculos de afinidad en segundo grado y consanguinidad en cuarto grado con el director general, subdirector general, con miembros de la Junta Directiva ni miembros del Consejo Gabinete.
También deben tener una comprobada conducta ético-moral, hallarse en pleno goce de los derechos civiles y políticos, y presentar certificado de salud.
Generalmente son personas jóvenes, aunque Vásquez aclara de inmediato "no debe confundirse el hecho de la edad con la preparación. Muchos de ellos ya tienen como mínimo cuatro años de universidad y se han graduado, el 10% tiene maestría y han avanzado en sus estudios y tenemos algunos que cuentan incluso con doctorado".
En otros casos son personas jubiladas que ya han logrado una carrera y quieren ayudar y seguir trabajando de una manera u otra en lugares donde puedan hacer una contribución valiosa.
Antes de llegar a la comunidad asignada, el voluntario es sometido a un entrenamiento de 12 semanas en el país, "no en Estados Unidos". Es un proceso extenso que toma de 6 a 9 meses.
"Nosotros analizamos a la persona, su historia, sus credenciales, pero más que todo la motivación. Tenemos que estar confiados en que el voluntario tiene las cualidades requeridas por el Cuerpo de Paz, porque no es un trabajo fácil".
Hay diferentes aspectos que deben considerarse como la cultura, el idioma, las enfermedades a las que pueda enfrentarse y "todo eso debe sopesarse".
A partir de allí y sin tomar en cuenta el entrenamiento previo, el voluntario permanece dos años en el área.
A pesar de lo complicado que se escucha, Vásquez asegura que son cada día más los interesados.
Justamente su visita a Panamá pretendía llegar a Darién y Bocas del Toro, donde hay un grupo de representantes del Cuerpo de Paz. Su apretada agenda se lo impidió. Regresó pronto a Estados Unidos para participar de los actos solemnes por la muerte del ex presidente Ronald Reagan, sin embargo, prometió volver.