Nación

Pobreza acompaña a todos lados a los ngöbe buglés

Más de 10 mil indígenas de la comarca Ngöbe Buglé emigran durante la temporada alta de cosecha de café que comienza en diciembre y termina en febrero, " buscando una mejor situación socioeconómica".


La realidad social  que enfrentan  los más de 10 mil indígenas  de la comarca Ngöbe Buglé que emigran todos los años, durante los meses de cosecha de café a Costa Rica, en busca de mejores días, no es distinta a la que viven en suelo panameño.

Las  condiciones infrahumanas en los albergues de trabajo, hacinamiento, hambre y la carencia de atención médica son parte de la realidad  que encuentran al llegar a las fincas cafetaleras.

Fernando Carrera, representante del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), contó que la única diferencia que encuentran allá los ngöbes es la remuneración salarial.

 

Para familias enteras vale la pena cruzar la frontera por Río Sereno durante el mes de noviembre, porque consiguen "una mejor situación socioeconómica", dijo.

Como en la  emigración participan todos los miembros de la familia, al final todos se involucran en el corte de café, incluyendo los niños.

En el caso de los más pequeños, durante el día viven en un estado de abandono, porque sus padres se van a trabajar en las plantaciones de café y los dejan en los albergues donde residen.

 

Es por ello que cabe la posibilidad de que si hay un niño enfermo esté pueda llegar a un estado crítico o  incluso morir, ya que no tienen vigilancia de ningún tipo.

A criterio de Carrera, el caso ocurrido hace una semana en un cafetal del área de San Ramón, donde se encontraron unos niños amarrados por el  cuello con sogas de nylon, es un vivo reflejo de una necesidad: crear centros de cuidados diario para niños, mientras los padres se dedican a la labor de la cosecha.

Allí es donde las autoridades deben velar porque se generalice que en las fincas cafetaleras se incluyan programas de atención médica y alternativas educativas.

 

Algunas organizaciones no gubernamentales como Casa Esperanza poseen programas socio educativos en fincas cafetaleras como Palma Real State, Corsa INC, Finca Esmeralda, Kotowa, Arkapal, Café Olé, Las Lagunas, Don Bosco, Paso Ancho, Nueva Suecia, Los Alpes, Carmen State Coffe, las cuales son ejemplos a seguir, según Carrera.

En cuanto a lo que le compete a Panamá como autoridad,  califica como positiva la acción de la erradicación de los indígenas a través de programas de protección social.

La Red de Oportunidades del Ministerio de Desarrollo Social es uno de los programas de protección social y  ha logrado sacar a 530 niños ngöbe de las cafetaleras.

 

Datos
Según información de las autoridades costarricenses, las cifras de indígenas que emigraron y pasaron por un registro es de 10 mil. Alrededor de 3 mil eran niños, a quienes se les vacunó.

Una encuesta realizada por la Comisión Interinstitucional de Costa Rica en varias fincas cafetaleras de ese país, descubrió que la gran mayoría de los indios que cruzan la frontera lo hacen por tres razones: un salario, porque reciben educación y atención de salud, la cual es nula en la comarca.

Diputado Ábrego no sabe nada de coterráneos
El diputado Bernardo Ábrego, presidente de la Comisión de Asuntos Indígenas de la Asamblea Nacional, manifestó ayer  que desconocía la situación precaria de indígenas Ngöbes Buglé en los cafetales de Costa Rica, por lo que no ha emprendido ninguna gestión sobre el particular.

"Este tema no ha llegado a mis manos ni nadie me ha dicho nada sobre la muerte de la  niña ngöbe, de tres meses de nacida, que encontraron sin ropa y tirada en una canasta los socorristas de la Cruz Roja", expresó Ábrego al ser cuestionado por Panamá América.

El diputado justificó su desconocimiento  por lo que ocurría, señalando que tiene alrededor de un mes de estar en el campo, pero que iba a investigar el caso para emitir un comentario.

Ábrego, elegido por los indígenas del circuito 12-1, negó en octubre pasado la muerte de 41 niños ngöbes por falta de atención médica como denunciaron dirigentes de la Comarca.

Los casos se debieron a problemas respiratorios, específicamente catarros provocados por la temporada de lluvias, agravados por las míseras condiciones de vida en la zona.

Niegan que indígenas vivan en la miseria
Ignacio Rodríguez, director  Nacional de Política Indigenista del Ministerio de Gobierno y Justicia, reconoció que muchas familias ngöbes se movilizan hacia Costa Rica durante los períodos de la zafra, pero negó que vivan en situaciones inhumanas.

De acuerdo con Rodríguez, las autoridades de Migración de Costa Rica llevan un control de los indígenas que migran  con sus familias a fin de dar seguimiento al proceso de atención de la  salud, especialmente de los niños y niñas.

En relación a la muerte de la bebé ngöbe, Rodríguez afirmó que fue un caso "fortuito" y aclaró que los indígenas tienen por costumbre "colocar un brazalete" a sus hijos para que no se movilicen más allá de cierta distancia que pueda representar un peligro.

"Ningún padre   va a amarrar a sus hijos para tener un desenlace fatal", precisó el funcionario, quien reveló que existe una comisión interinstitucional encabezada por el MIDES- para investigar el trabajo infantil en los cafetales.


fecha edicion
old id
369954
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América