El director general de Educación, Gilberto Solís, se pronunció a favor de hacer una revisión de los planes que actualmente desarrolla el Ministerio de Educación en relación con las pruebas de rehabilitación de los estudiantes que han tenido fracasos en diversas materias.
Solís destacó que el ministerio lleva adelante el programa para aplicar los exámenes de recuperación, sin embargo, reiteró que hay que "hacer una revisión total", ya que no se puede poner exámenes a un estudiante hasta que apruebe.
Esta aplicación de exámenes, dice Solís, trae como consecuencia que al grado superior o a la universidad, se estén enviando jóvenes que no tienen la preparación y la capacidad para enfrentar una carrera profesional.
Hasta ahora se han estudiado varias alternativas, y una de ellas es que el estudiante sea sometido a un programa de recuperación a medida que transcurren los bimestres, y no esperar al final del año para darle la oportunidad de rehabilitación.
Sustentó que se pueden poner en práctica los círculos de estudios que se están desarrollando en otros colegios, que son respaldados por los profesores, en los que participan los estudiantes más aventajados, ayudando a los que no están en iguales condiciones.
Agregó que esta posibilidad está siendo analizada seriamente por parte del ministerio y en ese sentido señaló que se han establecido comisiones, en las que participarán técnicos de planta del ministerio y los profesores, quienes son los que están viviendo la realidad en los salones de clases.
Solís precisó que dicha comisión no solamente busca reducir el número de fracasos, sino también analizar los factores que influyen en la deserción escolar.
Destacó que en este programa se incluye la participación de la Dirección de Asuntos Estudiantiles, asociaciones de padres de familia y las supervisiones, que tendrán la ardua tarea de analizar dichos factores y buscar los mecanismos para que la juventud estudiosa saque mayor provecho del proceso enseñanza aprendizaje.
Solís señaló que aún el Ministerio de Educación no cuenta con las cifras preliminares acerca de la cantidad de fracasos escolares que se dieron durante el año lectivo 2000, porque están siendo procesadas por parte de las diferentes zonas escolares, para luego ser enviadas a la sede central del Ministerio de Educación.