Tres buses que no siempre funcionan para una comunidad de 500 personas, es la queja de los moradores de Nuevo Caimitillo, en Chilibre.
Cerca de la Capilla Jesús de Nazaret los residentes se sientan a contar sus penurias diarias.
Naila Ábrego, de 21 años, señala que esos buses siempre andan dañados y brindan un pésimo servicio hasta las 8:00 de la noche.
Después de esa hora deben unirse para tomar pick up taxi, que a veces les cuesta B/ 10.
La señora Elida Ríos, quien tiene 26 años en el sector, dice que los dueños de buses no permiten que entren otras unidades a prestar el servicio.
"No prestan un buen servicio y denuncian a quienes lo hacen. Si usted busca otro carro o busca la manera de salir por las madrugadas o en emergencias, ellos lo denuncian", lamentó.
El pasaje solamente hasta la entrada de La Cabima les cuesta 45 centésimos y 65, desde El Corotú.