Ni en la mañana del domingo, los panameños se salvaron de los tranques vehiculares.
Lo que debía ser un viaje sin complicaciones para conductores que se trasladaban hacia la capital, se convirtió en un dolor de cabeza, tras un enorme congestionamiento que llegaba hasta la autopista Arraiján-La Chorrera, debido a la poda de árboles que realizaban unidades de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC).
Las labores consistían en cortar ramas y, en algunos casos, derribar árboles enfermos que se encontraban ubicados en la orilla de la vía Panamericana, por el sector de Loma Cová, para lo que se cerró uno de los paños en sentido hacia el Puente de las Américas.
Este tramo cerrado fue suficiente para provocar el descomunal tranque, que hizo que el recorrido habitual demorara una hora adicional.
Hoy, cuando se inicia la semana previa a la Navidad y los estudiantes ya están de vacaciones, se retoma las medidas antitranques desde y hacia el Oeste.