Riñas, escándalos y hasta heridos con arma blanca, se han registrado en sectores apartados en el norte de Penonomé y los representantes de corregimiento alegan que es por la realización de actividades bailables sin los permisos del Municipio.
Andrés Martínez, del corregimiento de Pajonal en el norte de Penonomé, se mostró preocupado porque hace una semana se realizó una actividad bailable en la comunidad de Sofre, en donde hubo heridos con arma blanca y él no tenía conocimiento de que se había otorgado permiso, inclusive ni la Junta Comunal dio el visto bueno.
Martínez dijo que es necesario que el alcalde del distrito, Carlos Jaén, no dé permisos para bailes ni para instalar cantinas en su corregimiento, para evitar que personas resulten heridas en riñas que suelen registrarse en esta clase de actividades, luego de que los participantes quedan bajo los efectos del alcohol.
El alcalde de Penonomé, Carlos Jaén, dijo que la Alcaldía no había dado permiso para la festividad en Sofre, y pidió la cooperación de la sociedad civil para que le comuniquen de situaciones irregulares que se registren y así tomar las medidas pertinentes, pues si no hay vigilancia policial y no se cumple con lo requerido por la ley, no se pueden otorgar permisos, y que lo que sucedió en Sofre va a ser investigado.
Martínez sostuvo que en algunas áreas de su corregimiento, en viviendas y cantinas se vende licor sin permiso, -y hasta a los menores- al igual que en los minisúper, donde los niños y mujeres escuchan obscenidades de quienes liban en el establecimiento, por lo que se requiere de rondas policiales y operativos de la corregiduría para acabar con estas actividades ilícitas.