La legislación que establece la enseñanza del idioma mandarín o chino en escuelas públicas y privadas sigue despertando dudas y críticas.
El titular de Educación, Belgis Castro, aseguró ayer que no es correcto hacer obligatoria la asignatura y abogó para que sea un curso optativo que puedan tomar los estudiantes en la medida de sus posibilidades.
Arturo Araúz, proponente del proyecto, dijo al respecto que Castro hizo estos señalamientos porque desconoce el contenido del documento aprobado en primer debate.