El director de la Policía Nacional, Carlos Barés, reveló que durante el presente año se han decomisado 1,063 armas de fuego en su mayoría fusiles de asalto AK-47, que tenían como destino, movimientos insurgentes colombianos y además que grupos dedicados al tráfico de drogas intentan sacar a sus unidades del Darién.
Barés aseguró que de las armas incautadas 177 corresponden a fusiles AK-47, dos M-16, siete subametralladoras, 11 dragonof, un fal y 808 municiones 7.62 milímetros.
Agregó que durante el pasado año se incautaron 1,704 armas de fuego de las cuales 27 eran AK-47, dos galil, siete subametralladoras Minimax, cinco M-16 y dos T-65 y 85 explosivos TNT.
El jefe de la Policía aseguró que este armamento se encuentra bajo custodia por esta institución y que en las próximas semanas se procederá a su destrucción, pero que una pequeña parte puede ser utilizada por los agentes policiales.
Por otra parte, Barés aseguró que grupos de narcotraficantes están interesados en que las unidades policiales abandonen las labores de patrullaje en Darién. Sostuvo que esta situación se debe a los decomisos realizados en los últimos años.
Estimó que la presencia de la Policía de Frontera ha provocado la caída de grandes cargamentos de heroína, cocaína y marihuana por lo que están ejecutando una serie de acciones para lograr su salida de la región.
Sostuvo que estos grupos mantienen su presencia en diversos puntos de la provincia de Darién, pero que la Policía está firme en su intención de cerrar el paso a estas organizaciones criminales que se mueven en la región.
Aseguró que hay una campaña montada contra los miembros de la Policía, pero que ya existen algunas personas identificadas como parte de estos grupos. Añadió que las redes están vinculadas con residentes y extranjeros.
Policía decomisa más de mil armas de guerra
El armamento se encuentra bajo custodia por esta institución y en las próximas semanas se destruirá.