La triangulación telefónica de las llamadas hechas por los secuestradores de los estudiantes del Colegio SEK de Panamá, David y Alexandra Garrido, fue el factor determinante para la captura de estos delincuentes en la tarde de ayer por unidades del equipo antisecuestro de los estamentos de seguridad del Estado.
El director de la Policía Nacional, Carlos Barés, detalló anoche que la operación se inició desde el día lunes a eso de las 3:30 p.m., cuando se alertó del secuestro de los menores y culminó en 48 horas, tras un trabajo en equipo que no tuvo interrupciones.
Los dos estudiantes son hijos del abogado Jorge Garrido, miembro de la firma Infante, Garrido y Garrido. Junto a los dos menores de edad, los secuestradores mantenían retenido a su conductor, Raúl Clarence, quien los acompañaba al momento del plagio.
En la operación se logró ubicar a uno de los secuestradores en el área de Santa María, Bethania, quien había realizado una llamada al teléfono móvil del padre de los estudiantes para solicitar el pago de B/.350,000 como rescate. Inicialmente, los plagiadores exigieron B/.5,000,000 por la liberación de los niños.
Las unidades de la Policía Técnica Judicial y de la Policía Nacional lograron ubicar el auto desde donde se realizaron las llamadas, un Audi con matrícula 141178.
Posteriormente, se dirigieron hacia un edificio en la calle primera de Carrasquilla, en donde en el cuarto No. 10, los secuestradores mantenían atados de pies y manos a los jóvenes y a su conductor.
En ese lugar, las autoridades lograron la captura de otras cuatro personas que mantenían a los secuestrados en un pequeño cuarto. Allí ambos jóvenes y su conductor tenían una especie de capucha que les cubría los ojos y la cabeza, con un pequeño orificio para respirar y con sus manos atadas con cinta adhesiva.
También se allanó una residencia en el área de calle cuarta, en Río Abajo, en donde los secuestradores mantenían otro centro de operaciones para coordinar la recepción del rescate.
Entre los detenidos figuran Jackson Macklin, Lane Llorente, Echeverría Camero, Jaramillo Abrego y Rouk Rodríguez, todos panameños y quienes se presume habían estudiado los movimientos del abogado Garrido y su familia a través de un ex empleado de éste.
Tras su liberación, ambos estudiantes fueron conducidos al Hospital San Fernando, en donde se determinó que no mantenían ningún tipo de lesión y luego fueron entregados a sus padres bajo un fuerte operativo policial.
Por su parte, el fiscal auxiliar, Carlos Augusto Herrera, señaló que los secuestradores podrían enfrentar una pena superior a los 10 años de prisión por los delitos de secuestro y asociación ilícita para delinquir, con el agravante que se trataba de menores de edad.
Policía libera a niños secuestrados
Los secuestradores exigían inicialmente B/.5,000,000.