Rigoberto Alpizar, un estadounidense que dijo tener una bomba en su bolso de mano, fue abatido ayer por un agente federal en el aeropuerto de Miami momentos antes de despegar el avión en el que viajaba con destino a Orlando (Florida).
La Policía confirmó que no ha encontrado ninguna bomba en el equipaje del pasajero tiroteado y muerto y descartó que se trate de un caso relacionado con terrorismo. El pasajero comenzó a correr y le dispararon cuando hizo un ademán amenazante.