Las armas que son incautadas en operativos de la Gobernación de Panamá tienen que pasar por toda una serie de trámites legales, para poder ser solicitadas por la Policía Nacional u otro estamento de seguridad para su utilización, manifestó una fuente policial.
Según el jefe de armería de la Policía Nacional, Javier Castillo, la mayoría de las armas que son decomisadas en la ciudad capital no son reclamadas, por lo que se inicia un proceso, y si no lo tienen, entonces la solicitud de la Policía se manda al Ministerio de Gobierno y Justicia, para que sean utilizadas por los organismos de seguridad del Estado. Explicó que los calibres que tiende a utilizar la Policía Nacional, son las pistolas 9 mm., los revólveres 38 y las escopetas, que son las más usuales en la institución. Agregó que las de calibre 22 se acumulan y posteriormente se destruyen en un acto público.
Recientemente la gobernadora de la provincia, Irlena Brown, entregó ayer a la Policía Nacional un total de 341 armas de fuego incautadas desde el 1 de marzo hasta el 31 de diciembre del año 2000. Las armas, de diversas marcas y calibres, fueron decomisadas a personas cuyas edades oscilan entre los 18 y 30 años de edad, seguido por las de edades entre 31 a 40 años, mientras que un mínimo fueron personas de más de 50 años.
Los corregimientos donde se registra la mayor cantidad de posesión de armas son: Curundú, El Chorrillo, Calidonia, Tocumen, Santa Ana, Betania, Bella Vista, Ancón, Alcalde Díaz, Pedregal, Río Abajo, San Francisco, Parque Lefevre, Chilibre, Pacora, Pueblo Nuevo, San Felipe y San Martín.